sexta-feira, 20 de janeiro de 2017

Los fisioterapeutas andaluces rechazan el reiki

El Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía ha denunciado que desde el Hospital Costa del Sol de Marbella (Málaga) se están llevando a cabo procesos de derivación de pacientes afectados de dolor crónico a terapias como el reiki, que para el colectivo profesional carece de «evidencia científica» al considerarse, aseguran, por la comunidad científica, como «terapia placebo».

Así se lo han hecho llegar a la gerencia del centro hospitalario mediante un escrito en el que el presidente de los fisioterapeutas andaluces, Miguel Villafaina, lamenta que «se derive a pacientes a terapias que no han demostrado su eficacia y que están fuera del sistema público de salud». Lo cuenta Mónica Pérez en el diario Sur.

El colectivo añade que el caso cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que, según un reciente informe del sindicato Comisiones Obreras, la provincia de Málaga es «la que menos profesionales fisioterapeutas tiene de toda Andalucía en la sanidad pública, mientras la lista de espera está de media, en un año». «Resulta muy preocupante que mientras desde un hospital público se fomenta este tipo de pseudociencias, no se facilite a los usuarios servicios altamente demandados como los de fisioterapia por la escasez de profesionales en la actual plantilla del SAS», apunta Miguel Villafaina.

Estudios sobre el reiki

El reiki es una terapia desarrollada por el japonés Mikao Usui a principios del siglo XX que consiste en transmitir la “energía universal” a través de las manos. ¿Es efectiva realmente? Es lo que precisamente quieren averiguar los profesionales del Hospital Costa del Sol que actualmente están llevando a cabo un estudio de investigación en este sentido.

Según indicaron fuentes del centro hospitalario, se está desarrollando en la Unidad del Dolor un estudio, limitado en el tiempo «y a un reducido número de pacientes», que tiene como objetivo «determinar si la terapia reiki tiene efecto sobre el nivel de confort en pacientes con dolor crónico, añadido a la terapia convencional». Este estudio, aseguran, ha sido aprobado previamente por el Comité de Ética de Investigación.

Desde el hospital dicen no entender las críticas y el malestar del Colegio de Fisioterapeutas ante un estudio de investigación que además cuenta con respaldo del citado comité. Al mismo tiempo quieren dar a conocer que el Hospital Costa del Sol «no tiene ni ha tenido en su cartera de servicios las técnicas del reiki».

Polémica por una derivación

Tal vez el desarrollo de este estudio pudiera haber provocado las quejas de usuarios y profesionales vertidas en redes sociales y de las que se ha hecho eco el colegio profesional, tal y como reconocen en su escrito asegurando que han tenido noticias de «esta situación a raíz de la denuncia en redes sociales de usuarios y profesionales del Hospital Costa del Sol, en la que se alertaba de la existencia de un informe de consultas externas del citado hospital en el que se derivaba a una paciente con dolor generalizado y con diagnóstico de fibromialgia, osteoartrosis generalizada y síndrome ansiosodepresivo a terapia reiki» (presentamos el informe más abajo).

En cualquier caso, los fisioterapeutas rechazan esta práctica y alertan de que este tipo de «terapias placebo pueden acarrear importantes perjuicios para la salud de los pacientes o, cuanto menos, no aportar absolutamente nada en el proceso de recuperación que precisan por su dolencia».

Los obispos de EE.UU. y el discernimiento científico

Como ya señalaban en el año 2009 en su documento sobre el reiki los obispos de los EE.UU. (en concreto su Comité Doctrinal), “hay algunos practicantes de reiki, sobre todo enfermeras, que intentan acercarse al reiki como un mero medio natural de curación. Pero si se considera como un medio natural de curación, el reiki pasa a ser evaluado bajo los parámetros de las ciencias naturales”. Reconocen que “es cierto que puede haber medios de curación natural que no hayan sido entendidos o reconocidos por la ciencia”.

Sin embargo, subrayan, “la ciencia es la que proporciona los criterios fundamentales para juzgar si alguien se debe confiar o no a un medio natural de curación en concreto”. Continúan su razonamiento diciendo que “juzgado de acuerdo con estos parámetros, el reiki carece de credibilidad científica. No ha sido aceptado por las comunidades científicas y médicas como una terapia efectiva. Faltan estudios científicos acreditados que atestigüen la eficacia del reiki, así como la explicación científica plausible de cómo podría posiblemente ser eficaz”.

“La explicación de la eficacia del reiki depende enteramente de una cosmovisión particular que ve el mundo como permeado por esta ‘energía vital universal’ (reiki) que está sujeta a la manipulación por el pensamiento y la voluntad humanos. Los practicantes de reiki afirman que su capacitación les permite canalizar la ‘energía vital universal’ que está presente en todas las cosas. Sin embargo, esta ‘energía vital universal’ es desconocida para la ciencia natural”.

Un informe real

Por si quedara alguna duda sobre la veracidad de lo denunciado en las redes sociales, hemos reproducido en el blog de la RIES en el portal InfoCatólica un fragmento del informe médico donde se deriva a una paciente a la pseudoterapia reiki, lo que ha motivado la reacción del Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía: enlace.

FUENTE: Sur

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El Parlamento polaco honra a la Virgen de Czestochowa y reconoce la importancia de María en el país

ReL  19 enero 2017

La Virgen de Czestochowa es uno de los grandes
símbolos de Polonia
Hablar de Polonia es hacerlo de catolicismo.
Pese a las invasiones, persecuciones y pese a estar durante siglos rodeados de potencias protestantes u ortodoxas, los polacos siempre se han mantenidos firmes en su fe. Y en ella la Virgen María ha tenido un papel clave de unidad y esperanza. Y así lo ha reconocido el propio Parlamento polaco. Cari Filii News relata cómo las autoridades de Polonia han definido la importancia de la Virgen de Czestochowa en el pasado y presente del país:

El Parlamento de Polonia ha aprobado tanto en la Cámara Baja como en el Senado sendas resoluciones sobre las celebraciones del tercer centenario de la coronación de la Virgen de Czestochowa como Reina de Polonia.

El catolicismo y el amor a María son parte integral de este pueblo eslavo que ha resistido las persecuciones y la opresión sin renunciar a su fe, que ha conformado la identidad nacional de Polonia. De este modo, la Cámara Baja (Sejm) recordó en su escrito que la coronación de la imagen de la virgen Jasna Gora tuvo lugar el 8 de septiembre de 1717.

Asimismo, la cámara hizo hincapié en que esta celebración unió a todos “y se convirtió en una manifestación de la fe nacional” recalcando la “especial importancia de la devoción mariana para todo el país”.

“Memoria histórica”
Por su parte, el padre Marian Waligora, prior del santuario de Jasna Gora, que cuida a la Virgen desde hace 600 años, indicó tal y como recoge Radio Vaticano que “la memoria histórica del evento de 1717 traerá una contribución significativa a la propagación de las tradiciones  patrióticas y religiosas polacas, constituyendo una lección del patrimonio histórico nacional y un importante apoyo educativo para las nuevas generaciones”.

El centro de investigación Pew Research Center informa que precisamente Polonia es el país más homogéneo en el aspecto religioso entre los estados de la Unión Europea en el que más del 70% de sus habitantes consideran la fe católica un importante criterio de de pertenencia nacional. Además, en este país la Iglesia Católica goza de una gran confianza entre la ciudadanía, más del 70%.

Polonia está unida a la historia de la imagen de la Virgen

Según informa Zenit, se calcula que cada año peregrinan hasta el santuario mariano más de 4 millones de personas. El lugar fue fundado por Luis I de Hungría y el príncipe Ladislao de Opole y el santuario está al cuidado, desde entonces, de la orden húngara de los paulinos. Según la tradición, esta imagen de la Virgen fue pintada por san Lucas el Evangelista. Aunque las investigaciones la datan en la época bizantina.

El Papa Francisco visitó a la Virgen de Czestochowa durnate la Jornada Mundial de la Juventud de 2016

Así, cuenta la tradición que la imagen fue llevada por el emperador Constantino de Jerusalén a Constantinopla y fue depositada en el templo local. Seis siglos más tarde, el príncipe Ruteno Lev, encantado por la belleza de Nuestra Señora, quiso llevar la pintura a su país. Por ello, el emperador le regaló la pintura que desde entonces fue venerada en Rusia. Durante las guerras en Rusia protagonizadas por Casimiro el Grande, después continuadas por Luis de Hungría, la pintura fue escondida en el castillo de Bełż, Ucrania. Finalmente, en 1382 la pintura fue encontrada por el príncipe Ladislao de Opole, quien al haber vencido al enemigo la llevó a Częstochowa, para dejarla al cuidado de los monjes paulinos.

Fue en 1430, cuando durante la guerra de los Husitas, el icono fue profanado a golpe de espada, tanto que a día de hoy son todavía visibles las marcas en su rostro. En las primeras décadas del siglo XVII, para proteger el monasterio, se construyó una fortaleza. En 1655 resistió durante dos meses al asedio del ejército sueco.

En los años 1770 y 1771 fue invadida por tropas rusas y en 1809 resistió al asedio de los austriacos, pero cuatro años más tarde fue ocupado por el ejército ruso. En este periodo de guerras e invasiones en Europa, Polonia fue dividida por primera vez. Después de la segunda partición en 1793, Częstochowa fue tomada por los prusianos. En 1795, cuando Polonia fue partida por tercera vez entre tres invasores – Austria, Prusia y Rusia- Polonia desapareció del mapa de Europa por más de 120 años.

Y en este período tan trágico para la nación, Jasna Góra cumplió el papel de eslabón entre las tres partes separadas del país.

El 27 de julio de 1920, enfrentando la invasión del ejército bolchevique, el episcopado polaco reunido en Jasna Góra, proclamó a la Virgen María, Reina de Polonia. Cuando el ejército ruso se acercó a Varsovia en su victoriosa marcha, miles de polacos visitaron a su Reina para pedirle la victoria denominada como “el Milagro en el Río Vístula” que fue atribuido a la intervención de Santa María.

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Obispo luterano con 150 parroquias a cargo se hizo católico: el cardenal Ratzinger le dio un consejo

El testimonio de Joseph Jacobson y su esposa Carolyn, de Canadá

Joseph Jacobson, ex obispo luterano, hoy sacerdote católico, y su esposa Carolyn

P.J.G./ReL  19 enero 2017

Joseph Jacobson y a su esposa Carolyn hoy son católicos en Canadá, y de hecho él es sacerdote (por una dispensa especial de Roma), pero hace unos años él era obispo luterano y pastoreaba a unas 150 comunidades luteranas repartidas por todo el territorio canadiense de Alberta, una zona más grande que toda España y Portugal juntas, con unos 200 clérigos a su cargo. En el programa "Cambio de Agujas" de HM TV han contado como fue su viaje espiritual hacia el catolicismo.

Luterano, hijo de pastor luterano
Joseph Jacobson no solo fue obispo luterano: también era hijo de pastor luterano, un hombre devoto, compasivo y enamorado de Cristo.

Él predicaba el Evangelio estupendamente, y lo vivía  muy bien. Servía en parroquias bastante grandes casi sin ayuda. Estaba muy entregado a sus fieles, éramos una familia muy feliz”, recuerda de su infancia.

Cuando aún vivían en Estados Unidos, a los 13 o 14 años, una tarde, Joseph, leyendo el Evangelio bajo un árbol, en un parque, comprendió sin duda que quería dedicar su vida  ahacer como su padre: es decir, "compartir el Evangelio con otras personas, ayudar a los demás a  conocer a Jesús, y ser parte del proceso de integrar a las personas en esta familia".

Joseph estudió en la Universidad de Saint Olif, una institución luterana de Minnesota (EEUU). Luego pasó dos años en Estrasburgo (Francia) y de regreso a EEUU completó sus estudios como pastor. Dos semanas más tarde, Joseph y Carolyn se casaron.

Veinte años de pastor en varias parroquias
Durante veinte años, Joseph estuvo al servicio de cuatro parroquias distintas, unas en el campo y otras en la ciudad. En el año 1980, llevando una vida tranquila como pastor de dos pequeñas parroquias de campo, le dieron una sorpresa: le habían elegido obispo de una nueva congregación de comunidades luteranas, el Sínodo Nuevo de Alberta, en Canadá. A las 11 le avisaron y a las tres de la tarde lo consagraban obispo luterano.

Tenía a su cargo unas 150 comunidades, casi 200 clérigos, una universidad, algunos hospitales y otras instituciones repartidas por un territorio mayor que la Península Ibérica.

Él se esforzaba mucho en diseñar una iglesia más pastoral. También se le encargaba representar al luteranismo en unos diálogos con católicos en Canadá que tenían lugar dos veces al año.

“Este diálogo fue muy importante para hacerme caer en la cuenta de que había otra alternativa a las posibilidades luteranas para ser iglesia. En este tiempo, según lo que iba viendo, esa posibilidad luterana estaba deshaciéndose por momentos”.

Un mundo hostil... y el luteranismo se defiende mal
Pasaban los años y veía que el luteranismo, y buena parte del protestantismo, estaba mal organizado para poder frenar una cultura hostil, mundana. anti-vida y anti-familia. "Cuando las constituciones [de una iglesia protestante] se anulan por los votos de la mayoría en una convención, automáticamente tú tienes que cambiar de dirección según los vientos de los tiempos, en vez de lo que marque el viento del Espíritu".

Él pensaba que en la Iglesia Católica había mucha mayor resistencia a estos "vientos" de la opinión social, a las presiones mundanas. Una y otra vez reflexionó acerca de cómo lograr una iglesia luterana a la vez fiel y participativa. "Yo lo intenté una y otra vez: a través de la gente, luego a través de los líderes, y es que… fue imposible. La cosa es que cuando la gente tiene poder, como dijo un obispo, es imposible ya quitarles este poder”.

“Por ejemplo, la opción de mantenerse firmes con el tema del aborto frente a la posición de las feministas radicales. O mantener una idea clara sobre lo que es el matrimonio verdadero, con todas las presiones que está sufriendo en nuestros días. Yo no podía soportar por más tiempo el formar parte de algo que a mí se me hacía una apostasía que iba en aumento”. 


 
Todo eso fue lo que lo acercó al catolicismo. Pero hacerse católico significaba causar dolor a su padre, a sus feligreses... y había luteranos conservadores que le iban a acusar de abandonar el barco en vez de luchar por defender la buena doctrina. Pero Joseph explica: “Todavía no lo entendía del todo, pero me di cuenta de que no teníamos defensa contra la cultura que nos rodeaba y sus normas. Y que esa cultura estaba invadiendo a la Iglesia luterana, y que la Iglesia luterana estaba haciendo suya su agenda”.

Un acercamiento a la Iglesia Católica
Su ingreso en la Iglesia Católica fue paulatino. Ya era buen amigo del arzobispo católico de Edmonton, McNeil.

"Él estaba a punto de jubilarse. Carolyn me dijo: «¿Por qué no le invitas a comer y así aprovechas para hablar con él?» Así así lo hice. Casi al final de la comida, yo lo dije como por casualidad: «¿Sabes? Carolyn y yo hemos llegado al punto de creernos más católicos luteranos, que luteranos católicos. Somos católicos luteranos, nuestro compromiso es fundamentalmente católico. Quizás mantenemos alguna influencia luterana, pero lo seguro es que somos más católicos que luteranos. Me acuerdo que estaba a mitad de una cucharada de algo, y la devolvió a su plato. Me miró y me dijo: «¿Te he entendido bien?» (Risas). Yo le dije: «Sí, me has entendido bien. Yo ya no tengo ninguna razón para no hacerme católico. De hecho, llegados a este punto, me lo está exigiendo mi conciencia»”.

Y el arzobispo le preguntó: “Si la Iglesia (Católica) te pidiera que tú fueras sacerdote, con el permiso del Santo Padre, ¿tú estarías dispuesto a serlo?” Joseph tenía 58 años en esos momentos. Su respuesta fue de disponibilidad plena e lo que la Iglesia Católica le pidiera: “Yo le dije que sí, si así lo quisiera la Iglesia. Yo no iba a empujar el tema, pero si fuera decisión de la Iglesia, yo estaría encantado de hacerlo”.

Varios años de laico... y, después, sacerdote
Durante varios años Joseph fue un simple laico católico. Pero después de nueve años el nuevo arzobispo, el cardenal Cullins, lo ordenó. "Ganamos mucho con ser laicos durante esos años en una parroquia pequeñita. Aprendimos muchas cosas. Leímos juntos el catecismo, de principio a fin. Leímos muchas cosas que uno no hubiera tenido tiempo de leer y absorber, si hubiera estado activo en el ministerio sacerdotal”.    

Un consejo del cardenal Joseph Ratzinger
Joseph fue finalmente ordenado sacerdote en 2007, a la edad a la que mucha gente se jubila. Recordó siempre un consejo que le había dado años antes, al plantearse la posibilidad de ser sacerdote, el entonces cardenal Ratzinger: “Me dijo: para empezar, tienes que tener el acuerdo total de tu mujer. Luego tienes que saber que tu vocación primaria es la de ser esposo y padre, y que tu vocación secundaria es ser sacerdote. Por eso, no puedes servir como sacerdote de tal manera que descuides tu vocación de padre y de esposo”. Es lo mismo que se dice, por ejemplo, a los hombres casados que son ordenados diáconos permanentes.

Él mismo, como obispo luterano con casi 200 clérigos casados a su cargo, había visto lo difícil que era combinar el servicio pastoral y los deberes familiares. "Es un problema real. El Cardenal Ratzinger dio en la diana”.

Una nueva plenitud al predicar
Como sacerdote católico ha encontrado una nueva plenitud doctrinal y en la predicación. Cuando eres protestante, explica, "predicas el Evangelio básico, y luego, ¿qué pasa? Tú, como protestante, no sabes lo que viene después. Pero como católico, hay todo un mundo que viene después. Quizás esto no tiene sentido para los que me oyen, pero esa ha sido mi experiencia. Como sacerdote católico experimento que nunca que se agotan las gracias para poder ofrecer a la gente, o los lugares para poder llevar a la gente, y poder ser fieles al Evangelio. Esto ha sido una alegría inmensa para mí.  Y sentirme todo el tiempo realizado como persona, ese sentimiento fue enorme”.

Además, el protestantismo pierde, dice, "muchísimas experiencias y riquezas católicas: el misticismo, la tradición de los místicos, toda la tradición mariana, los santos, todo lo que es la Iglesia universal”.

Por ejemplo, respecto a la Virgen María, comenta: “Me identifico muchísimo con el punto de vista de Hans Urs von Balthasar. Él dice que Dios nos ha dado dos pilares para mantenernos fieles al Evangelio, uno es Pedro, y el otro es María. Y si pierdes uno, o los dos, no puedes mantenerte en el camino de la fidelidad. Y empecé a entender eso de una manera nueva. También empecé a sufrir por mis hermanos protestantes que ellos no tienen ni uno ni otro pilar. No tienen ni a Pedro ni a María".

Carolyn y Santa Faustina Kowalska
Por su parte, su esposa Carolyn, explica que ella había estudiado el Catecismo en esos años y podía asentir con la mente aunque le faltaba asumir esas cosas en su corazón. Pero en un mercadillo de segunda mano compró, muy barato, el Diario de la Hermana Faustina Kowalska (aún no era "Santa Faustina"). "Tenía el imprimátur y también el nihil obstat, entonces pensé: vale, pues esto lo voy a leer. Lo leí y me quedé asombrada. Entendí así de poco de todo el contenido, o sea, casi nada. Pero solo ver cuánto ella amaba a Dios… Allí realmente empezó mi cambio de corazón. Pero la cosa difícil para mí en este cambio fue la soledad".

"Empezamos a leer muchos libros sobre conversiones. Eso  ayudó luego con nuestros hijos, y sus cambios también. Pienso que siendo una mujer, mi cambio fue un poco más emocional, en comparación con alguien que veía de manera muy clara las cosas. Creo que nunca lo hubiera hecho sola, sin mi marido, porque yo no tenía esa valentía, porque me exigía mucha valentía. Yo le he dado las gracias a Joseph muchas veces por darme este valentía para poder recorrer ese camino también”.



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Beato Basilio Antonio María Moreau – 20 de enero

«Vivió al abrigo de la cruz, su única esperanza en medio de los numerosos contratiempos que le salieron al paso para poder sostener sus fundaciones integradas por sacerdotes, religiosos y laicos. Tuvo como modelo la Sagrada Familia»



(ZENIT – Madrid).-  En esta festividad de san Sebastián, la Iglesia celebra la vida de este beato. Como tantos otros fundadores y fundadoras, Antonio sufrió mucho para llevar adelante su obra. Fue incomprendido en no pocas ocasiones, pero nunca dejó de confiar plenamente en la divina providencia. En su afán de cumplir en todo momento la voluntad de Dios, no dudó en entregarse por completo hasta el fin de sus días. Este sentimiento de actuar en nombre de Dios, de ser instrumento suyo, lo transmitió a sus hijos espirituales: «La obra de la Santa Cruz no es obra del hombre, sino obra de Dios mismo […]. Por eso os exhorto a renovar el espíritu de vuestra vocación, que es un espíritu de pobreza, castidad y obediencia».

Había nacido en Laigné-en-Bélin, distrito de Le Mans, Francia, el 11 de febrero de 1799. Formaba parte de una generosa familia, compuesta por catorce hermanos, de los que fue el noveno. Cuando decidió ser sacerdote, el párroco le ayudó en las enseñanzas básicas, que después prosiguió en el colegio de Château-Gontier y en el seminario de Le Mans. Su vocación eran las misiones. Y allí hubiera querido partir cuando se convirtió en sacerdote en 1821. Sin embargo, las previsiones de su obispo eran otras. Vio en él cualidades para la enseñanza y formación de los nuevos seminaristas, y decidió que ampliase estudios fuera de la diócesis. Al regresar a Le Mans, junto a su intensa actividad pastoral, impartía diversas disciplinas en el seminario del que fue profesor desde 1823 a 1836. Tres años antes de cesar en esta tarea, tomó contacto con la fundación del Buen Pastor de Le Mans, institución destinada a la reeducación de jóvenes que erraron su camino y se adentraron en los peligrosos derroteros de la delincuencia. Fue una experiencia inolvidable para él.

En 1835 conoció de cerca la Congregación de los Hermanos de San José que tenía como objetivo la formación de los campesinos. Estaba en manos de laicos comprometidos, y él se convirtió en su director espiritual. Consciente de la gran tarea pastoral que siempre tienen delante los presbíteros, ese año de 1835 fundó la sociedad de Sacerdotes Auxiliares. Con ella dio un impulso más que notable a su labor, asistiéndoles a través de predicación, retiros, cursillos y misiones populares. En 1837 surgió, como fusión de esta sociedad y la Congregación de Hermanos de San José, otra nueva fundación: la Congregación de la Santa Cruz con el lema: «Salve, oh cruz, nuestra única esperanza». Le dio este nombre por el alcance que la cruz tenía en su vida. Dado que es la señal del seguidor de Cristo, siempre aludía a ella en su dirección espiritual.

Cuatro años más tarde impulsó la tercera fundación: las Marianitas de la Santa Cruz, integrada por religiosas. Sabedor del valor incuestionable de la unidad, fuente de bendiciones que sostiene cualquier empresa, hacía notar: «La unión hace la fuerza y la desunión lleva a la ruina». Unidad, naturalmente, que debía estar vinculada en Cristo: «Debemos permanecer unidos en Él los unos a los otros, de forma que seamos uno solo, como las ramas con el tronco, sostenidas por la misma raíz y alimentadas por la misma savia, que forman un solo árbol».

Tomando como modelo a la Sagrada Familia denominó a los sacerdotes, Salvatoristas, a los hermanos, Josefinos, y a las religiosas, Marianitas. En conjunto, extendieron sus redes en el entorno rural y en otras misiones emprendidas en el extranjero. Educación y predicación eran pilares básicos de la acción apostólica, junto a la labor parroquial y «difusión de la buena prensa». Por otro lado, se ocuparon de crear y dirigir casas destinadas a la reinserción de delincuentes jóvenes y a acoger personas sin hogar. Las tres ramas de la Congregación fueron estableciéndose en distintos lugares del mundo: Argelia, Estados Unidos, India y Canadá, entre otros países. El P. Moreau siguió la expansión desde su morada situada junto al Instituto de la Santa Cruz.

Él, que tanto amó la unidad, durante más de una década tuvo que padecer su ausencia entre sus hijos. Tanta fue la presión y acusaciones que ponían en solfa su capacidad gestora, amén de otras discrepancias añadidas, que se propuso dimitir como superior general en 1860, gesto honroso y edificante que no prosperó hasta 1866, año en el que tras persistir y acentuarse las tropelías contra su persona, el papa acogió su deseo. Desamparado por los integrantes de la obra que puso en marcha, solo pudo contar con la asistencia de dos hermanas suyas. Conviviendo junto a ellas, ejerció su labor predicadora por las parroquias colindantes a Le Mans hasta que el 20 de enero de 1873 entregó su alma a Dios. Fue beatificado por Benedicto XVI el 15 de septiembre de 2007 en esa ciudad.

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“Cincuenta años de ocupación requieren acción”

Comunicado final de la Coordinadora para Tierra Santa 2017


Tierra Santa - Catholic Center for Studies and Media, Catholic Center for Studies and Media
Catholic Center for Studies and Media, Catholic Center for Studies and Media Copyright
(ZENIT – Roma).- Durante cincuenta años, la Ribera Occidental (West Bank), Jerusalén Este y Gaza han languidecido bajo ocupación, violando la dignidad humana tanto de los Palestinos como de los Israelíes. Este es un escándalo al que nunca debemos acostumbrarnos. Así lo asegura en un comunicado la Coordinadora de las Conferencias episcopales para la Iglesia en Tierra Santa y la Asamblea de Obispos de Católicos de Tierra Santa, “Holy Land Coordination”  (HLC) que ha celebrado su encuentro anual del 13 al 19 de enero.

Tal y como recuerdan ellos han pedido “justicia y paz cada año desde 1998”, pero “el sufrimiento continúa”. Así que esta llamada –añaden– debe hacerse aún más fuerte. Como obispos imploran a los cristianos de sus países de origen “que reconozcan nuestra propia responsabilidad en la oración, la conciencia y la acción”.

Los prelados recuerdan también que mucha gente en Tierra Santa ha pasado toda su vida bajo la ocupación, “con su segregación social polarizadora”, pero “todavía profesa esperanza y lucha por la reconciliación”. Por eso indican que ahora más que nunca, “merecen nuestra solidaridad”.

Todos tenemos “la responsabilidad de oponernos a la construcción de asentamientos”. Esta anexión de facto de la tierra  –explican– no sólo socava los derechos de los palestinos en zonas como Hebrón y Jerusalén Este, sino que, como reconoció recientemente la ONU, pone también en peligro la posibilidad de paz. Todos tenemos “la responsabilidad de prestar asistencia al pueblo de Gaza, que continúa viviendo en medio de una catástrofe humanitaria causada por el hombre”. Al respecto recuerdan que han pasado una década bajo bloqueo, agravado por un estancamiento político causado por la mala voluntad de todas las partes. Todos tenemos –prosiguen los obispos– la responsabilidad de alentar la resistencia no violenta que, como nos recuerda el Papa Francisco, ha logrado grandes cambios en todo el mundo. “Esto es particularmente necesario ante las injusticias tales como la construcción continua del muro de separación en tierras palestinas, incluyendo el Valle de Cremisán”, advierten. 

Y subrayan que “todos tenemos la responsabilidad de promover una solución de dos estados”. Todos tenemos — concluyen los obispos– la responsabilidad de ayudar a la Iglesia local, sus agencias, voluntarios y ONG’s. En las circunstancias más probadas muestran una gran capacidad de recuperación y realizan un trabajo que cambia la vida. “Es nuestra fe en Dios que nos da esperanza. Es el testimonio de los cristianos en Tierra Santa y especialmente de los jóvenes que conocimos, lo que nos inspira”, finaliza el mensaje. 

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quinta-feira, 19 de janeiro de 2017

La boda dura un día, el sacramento ¡toda la vida!

Sin lugar a dudas, decirle sí a la vocación del matrimonio es uno de los pasos más importantes


Boda - ©Pixabay
Boda - ©Pixabay
El día de nuestra boda, ese día donde decimos sí a nuestra unión de amor ante Dios y ante los hombres, es un momento transformador en nuestra jornada de vida. Podemos decir que de alguna manera la historia del ser humano de divide en antes y después de casarse ya que es ese instante cuando dejamos de ser un solo ser, una sola persona, para convertirnos en un solo ser y tres personas. ¿Cuáles son esas tres personas? El esposo, la esposa y Dios. Ese es el plan de Dios para el matrimonio. Dios nos creó hombre y mujer para que uniéndonos en una sola carne en mutuo amor y sellados y unidos en el amor de Dios, nuestro matrimonio sea el reflejo del Amor de Dios en la Tierra. En otras palabras, nos convertimos en la imagen de la Trinidad Santa en este mundo.

Sin lugar a dudas, decirle sí a la vocación del matrimonio es uno de los pasos más importantes –si no el más importante- que daremos en nuestra vida. Las implicaciones para la pareja, la familia que formarán, la sociedad y la Iglesia son enormes. Por ello, cuando preparamos nuestra boda, debemos tener en claro lo que implica esta verdad. De no hacerlo, corremos el peligro de pensar que el matrimonio, el Sacramento, se reduce a la planificación del día de nuestra boda. Hoy en día son muchos los que dedican más tiempo, esfuerzo, atención y aun estrés a buscar la iglesia más bonita, el vestido más bello, el lugar de recepción más elaborado, los arreglos florales más vistosos, la comida más elegante, el fotógrafo mejor y más profesional y un sinfín de cosas y gastos para asegurarse de que nuestra boda “sea la mejor”.

Pero son pocas las veces en que las parejas piensan en lo más importante. Pocas somos las parejas que se enfocan en el tiempo que invertirán en una buena preparación matrimonial, en conversar profundamente sobre cómo vamos a llevar nuestra vida familiar y espiritual, cuáles son los valores bajo los cuales regiremos nuestra vida juntos y la de nuestros hijos, cómo practicaremos y fomentaremos nuestra fe; en fin, como vamos a hacer de Dios el centro y la roca en la cual fundamentaremos nuestro matrimonio y familia.

Es triste ver cuántas parejas gastan sin medida y pasan cientos de horas y miles de dólares planeando su boda, pero recienten que la Iglesia les pida uno o dos días de preparación matrimonial, cuando se ha demostrado que las parejas que viven una buena preparación matrimonial reducen drásticamente la incidencia de divorcio y disfrutan de matrimonios más sanos y felices. Es impresionante ver cuántas parejas se unen simplemente por pasión, por no sentirse que están sin pareja (como sus amistades), para llenar el vacío de la soledad o para tener quien les sirva, sin tener un concepto claro de lo que verdaderamente es el matrimonio, según el plan de Dios, o de lo que el amor conyugal verdadero y maduro implica: un amor total, libre, fiel y fructífero.

Notamos con frecuencia que cuando las parejas comienzan a vivir la realidad de la vida diaria, cuando enfrentan el proceso de adaptación de dos vidas con diferentes pasados y trasfondos, cuando se dan cuenta que el amor conyugal exige sacrificios y no es solo disfrutar de compañía y beneficios, cuando se dan cuenta que el amor maduro implica no buscar egoístamente el bien propio sino el bien del ser amado, muchos terminan separándose y aun divorciándose, reduciendo así al Sacramento a poco más que un experimento para encontrar una felicidad que es vana y pasajera. Procuremos pues durante el tiempo de nuestro compromiso nupcial, centrarnos en lo que de verdad importa. Busquemos entender el verdadero significado y compromiso de esta unión, comprometernos a esta maravillosa vocación de vida que es el matrimonio, creado y diseñado por Dios para la felicidad de los cónyuges y la continuación de la vida humana. Recordemos que la boda dura un día, pero el matrimonio, ¡toda la vida!

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La Pontificia Academia para la Vida lanza nuevo perfil de Twitter

Se trata de un primer paso en el nuevo proyecto de comunicación que verá también la renovación de la página web y de la newsletter, así como la apertura de los canales de YouTube y Flickr y de una App


Twitter - Pontificia Academia Para La Vida
Twitter - Pontificia Academia Para La Vida
(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Con una felicitación del papa Francisco ha comenzado su actividad el perfil Twitter oficial de la Pontificia Academia para la Vida: @PontAcadLife. “Una voz al servicio de las razones de la vida en el debate científico y cultural contemporáneo. Para seguir y hacer seguir”, como se lee en una nota publicada. El perfil twitter –presentado hoy al Papa por el presidente monseñor Vincenzo Paglia– es el primer paso del nuevo proyecto de comunicación de la Pontificia Academia que verá en las próximas semanas la renovación de la página web y de la newsletter periódica, así como la apertura de los canales YouTube y Flickr y el lanzamiento de una App.


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La Santa Sede e Israel exploran nuevas oportunidades de colaboración

La Comisión Bilateral Permanente de Trabajo entre la Santa Sede y el Estado de Israel se reunió este miércoles en sesión plenaria en Jerusalén


Ciudad del Vaticano - ©WIKIMEDIA COMMONS
Ciudad del Vaticano - ©WIKIMEDIA COMMONS
(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- La Comisión Bilateral Permanente de Trabajo entre la Santa Sede y el Estado de Israel se reunió este miércoles, 18 de enero, en sesión plenaria, en Jerusalén. De este modo continúa el trabajo sobre las negociaciones (acerca del artículo 10§2 del Fundamental Agreement) entre la Santa Sede y el Estado de Israel de 1993.

La reunión estuvo presidida por Tzachi Hanegbi, ministro de Cooperación Regional del Estado de Israel, y por monseñor Antoine Camilleri, subsecretario para las Relaciones con los Estados.

La sesión plenaria ha tomado acto de “los progresos de la Comisión de Trabajo en las negociaciones acerca del art. 10 § 2 manifestando su agrado por la atmósfera reflexiva y constructiva en la cual se han desarrollado”. También ha reconocido la labor realizada por el Ministerio de Justicia –indica la oficina de prensa de la Santa Sede– en relación con la aplicación de los acuerdos bilaterales de 1997 sobre la personalidad jurídica. 

Las partes han acordado los pasos sucesivos de cara a la próxima asamblea plenaria “prevista para marzo de 2017 en la Ciudad del Vaticano”.

Después de la reunión de la Comisión Bilateral de Trabajo, la Santa Sede y el Estado de Israel  han llevado a cabo una sesión de consultas bilaterales en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Las delegaciones “discutieron asuntos de interés común, y exploraron nuevas oportunidades de cooperación”.

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Francisco recuerda que la intención de Lutero era renovar la Iglesia, no dividirla

El Papa recibe a una delegación ecuménica de la Iglesia luterana de Finlandia que ha viajado a Roma para celebrar la fiesta de san Enrique, patrón de país


Oración ecuménica con los luteranos en la catedral de Lund (Osservatore © Romano)
Oración ecuménica con los luteranos en la catedral de Lund (Osservatore © Romano)
(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha recibido esta mañana a una delegación ecuménica de la Iglesia luterana de Finlandia que ha viajado a Roma para celebrar la fiesta de san Enrique, patrón de país. 

Así, durante el discurso que les ha dirigido, ha asegurado que es una “bonita costumbre” desde hace treinta años que esta peregrinación coincida con la Semana de oración por la unidad de los cristianos. El verdadero ecumenismo — ha asegurado el Papa– se basa en la conversión común a Jesucristo como nuestro Señor y Redentor. Al mismo tiempo, el Santo Padre ha dicho que si nos acercamos junto a Él, “nos acercamos también los unos a los otros”. Por eso, el Papa ha recordado que en estos días invocamos más intensamente el Espíritu Santo para que “suscite en nosotros esta conversión que hace posible la reconciliación”. 

Haciendo referencia a la conmemoración del camino ecuménico que se celebró el pasado 31 de octubre en Lund, Suecia, en la que participó el Papa, ha indicado que “tuvo un significado importante en el plano humano y teológico-espiritual”. Después de cincuenta años de diálogo ecuménico, “hemos logrado exponer claramente las perspectivas sobre las que hoy podemos decir que estamos de acuerdo”.

Por otro lado ha reconocido que “al mismo tiempo tenemos vivo en el corazón el arrepentimiento sincero por nuestras culpas”. Y en este espíritu, en Lund se recordó que la intención de Martin Lutero, hace cincuenta años, “era la de renovar la Iglesia, no de dividirla”. Este encuentro, ha asegurado el Papa, ha dado la valentía y la fuerza para mirar adelante, en nuestro Señor Jesucristo, en el camino ecuménico que estamos llamados a recorrer juntos. 

Preparando la conmemoración común de la Reforma, ha precisado Francisco, católicos y luteranos han tomado más conciencia también del hecho de que el diálogo teológico permanece esencial para la reconciliación y va llevado adelante con compromiso constante. Así, “en esa comunión concorde que permite al Espíritu Santo actuar”, el Santo Padre ha afirmado que “podremos llegar a ulteriores convergencias sobre contenidos de la doctrina y de la enseñanza moral de la Iglesia y podremos acercarnos cada vez más a la unidad plena y visible”. 

El año 2017, año conmemorativo de la Reforma, según el Papa “representa para católicos y luteranos una ocasión privilegiada para vivir de forma más auténtica la fe, para redescubrir juntos el Evangelio” y para “buscar y testimoniar a Cristo con impulso renovado”. 

Finalmente, el Santo Padre ha recordado que este año Finlandia cumple cien años como Estado independiente. Por eso ha deseado que este aniversario pueda animar a todos los cristianos de este país a “profesar la fe en el Señor Jesucristo testimoniando hoy delante del mundo y traduciéndose también en gestos concretos de servicio, de fraternidad, de compartir”. 


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Francisco: “En el Jubileo se encuentran la bondad de Dios y la fragilidad del hombre”

El Santo Padre recibe alos organizadores de la exposición sobre la historia de los Jubileos titulada “Antiquorum habet”


El Papa Francisco - © Osservatore Romano
El Papa Francisco - © Osservatore Romano
(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha recibido esta mañana en audiencia a los organizadores de la exposición sobre la historia de los Jubileos titulada  “Antiquorum habet”, que ha tenido lugar en el Senado del 13 de de marzo al 2 de julio de 2016. En su discurso, el Santo Padre ha expresado su “reconocimiento” por la exposición. Una exposición que “ha documentado múltiples aspectos de los Años Santos, a partir del primero, proclamado por el papa Bonifacio VIII”. 

Al respecto, el Pontífice ha subrayado que desde el 1300 en adelante, cada Jubileo “ha marcado la historia de Roma”. Desde la arquitectura a la acogida de los peregrinos, desde el arte a las actividades asistenciales y caritativas, ha señalado Francisco. Asimismo, ha indicado que hay un elemento esencial en el corazón de cada Año Santo que no se pierde nunca de vista. “En el Jubileo se encuentran la bondad de Dios y la fragilidad del hombre, que siempre necesita del amor y del perdón del Padre”, ha subrayado el Papa. 

Es precisamente Dios quien usa la misericordia, y especialmente en esto se manifiesta su omnipotencia. Finalmente ha dado las gracias a los organizadores y voluntarios de la exposición y al Senado que la ha alojado, “por la obra de sensibilización histórica y cultural ofrecida  a los visitantes”. 


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El Papa en Sta. Marta: “Una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana”

En la homilía de este jueves, el Santo Padre recuerda que Jesús vino para destruir “a satanás” y a “su influencia en nuestros corazones”


El Papa en Santa Marta - © Osservatore Romano
El Papa en Santa Marta - © Osservatore Romano
(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la homilía de la misa celebrada este jueves en Santa Marta, ha recordado que la vida cristiana “es un lucha”, ha advertido sobre las tentaciones que nos llevan por el camino equivocado y ha recordado que Jesús vino a destruir la influencia del mal en nuestros corazones. 

El Santo Padre ha reflexionado sobre el pasaje del Evangelio que narra de la gran multitud que seguía a Jesús con entusiasmo y que venía de todas las partes. Al respecto, el Pontífice ha invitado a preguntarse: “¿por qué venía esta multitud?”. El Evangelio cuenta que eran “enfermos que buscaban sanarse”. Pero también había personas a las que les gustaba “escuchar a Jesús, porque hablaba no como sus doctores, sino que hablaba con autoridad” y “esto tocaba el corazón”. Esta multitud “venía espontáneamente”, ha comentado con amarga ironía, “no la llevaban en los autobuses, como hemos visto muchas veces cuando se organizan manifestaciones y muchos tienen que ir allí para ‘verificar’ la presencia, para no perder los puestos de trabajo”. Esta gente “iba porque sentía algo” al punto que Jesús tuvo que pedir una barca para ir un poco lejos de la orilla. A esta multitud –ha añadido– le atraía el Padre: era el Padre que atraía la gente hacia Jesús. Y a este punto Jesús no permanecía indiferente, como un maestro estático que decía sus palabras y después se lavaba las manos, ha subrayado el Papa. Esta multitud, ha asegurado Francisco, tocaba el corazón de Jesús. El Pontífice ha revelado que no son las argumentaciones las que mueven a las personas, no son “los argumentos apologéticos”. Es necesario “que sea el Padre el que atrae hacia Jesús”. 

Por otro lado, el Santo Padre ha observado que es “curioso” que en este pasaje del Evangelio de Marcos en el que “se habla de Jesús, se habla de la multitud, del entusiasmo” y del amor del Señor, termina con los espíritus impuros que cuando lo veían gritaban: “¡tú eres el Hijo de Dios!”. 

En esta línea, Francisco ha reconocido que una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana: es ideológica, es gnóstica, pero no es cristiana. “¡Cuando el Padre atrae a la gente hacia Jesús, hay otro que atrae de forma contraria y te hace la guerra dentro!”, ha advertido. Un lucha “para vencer, para destruir el imperio de satanás, el imperio del mal”, ha proseguido Francisco. 

Asimismo ha recordado que para esto vino Jesús para destruir “a satanás”, “su influencia en nuestros corazones”. El Santo Padre ha invitado a interrogarse: ¿yo siento esta lucha en mi corazón? ¿Entre la comodidad o el servicio a los otros, entre divertirme un poco o hacer oración y adorar al Padre, entre una cosa y otra, siento la lucha? ¿Las ganas de hacer el bien o algo que me para, me vuelve escéptico? ¿Yo creo que mi vida conmueva el corazón de Jesús? 

Finalmente, el Pontífice ha invitado a buscar en el corazón cómo va la situación allí. Y pidamos al Señor –ha exhortado– a ser cristianos que sepan discernir qué sucede en el propio corazón y elegir bien el camino sobre el cual el Padre nos atrae a Jesús. 


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O perdão que não cansa

 
Bom dia e uma boa quinta-feira. Mais fresquinha era impossível, não é?
Toquinho e Vinicius, numa das muitas ‘cantigas do malandro’ - deixem-me chamar-lhes assim - que chegam do outro lado do Atlântico, cantam, a certa altura: “Depois perdeu a esperança, porque o perdão também cansa de perdoar”.
No Vaticano, a música é outra, sob a batuta do Papa Francisco, que fala sempre no perdão que não se cansa, o de Deus. Na Semana de Oração pela Unidade dos Cristãos, essa mensagem de perdão e de reconciliação vai estar no centro das preocupações, das preces e dos gestos comuns.


No início gracejava com o frio, mas ele não está para brincadeiras, de facto. A Cáritas Portuguesa acaba de lançar uma campanha em favor dos refugiados que enfrentam o inverno europeu. Toda a ajuda é bem-vinda.

E, por fim, estreia hoje em Portugal o filme ‘Silêncio’, de Martin Scorsese, que conta a história da missionação do Japão, no século XVII, com protagonismo português. Uma proposta para os próximos dias, até porque o Cinema é uma boa opção em tempos de invernia. Se quiser saber mais, não deixe de procurar na Agência ECCLESIA, onde muito tem sido dito e escrito sobre esta história.
Octávio Carmo

 

Beato Marcelo Spínola y Maestre – 19 de enero

«Este fundador de la congregación de las Esclavas del Divino Corazón, gran jurista, fue aclamado abogado de los pobres y arzobispo mendigo por su acción a favor de los desfavorecidos por los que se desvivió y pidió limosna»


Beato Marcelo Spínola
Retablo cerámico del Beato Marcelo Spínola (1835-1906), que fue cardenal y arzobispo de Sevilla.
(ZENIT – Madrid).-  Nació en San Fernando, Cádiz, España, el 14 de enero de 1835. Su padre, el marqués de Spínola, era un ilustre oficial de la Marina. Pero él orientó su vida profesional licenciándose en derecho en la universidad de Sevilla el año 1856. Incluso abrió su propio despacho en Huelva durante un tiempo, poniendo su buenos oficios al servicio de los necesitados, a los que prestaba ayuda desinteresadamente. De ahí el apodo que le dieron: «el abogado de los pobres». Desde su más tierna infancia había experimentado una singular devoción por el Sagrado Corazón de Jesús, y los talentos que Dios le había otorgado estaban a merced de todos. Cuando su padre tomó posesión de la plaza de Sanlúcar de Barrameda como comandante de Marina, Marcelo lo siguió. Había crecido en las ciudades de Motril, Valencia, Huelva, Sevilla y Sanlúcar. A ellas añadiría nuevos destinos. Era la vida itinerante de un hijo de militar, de un hombre bueno, afable, humilde y alegre, que conservaba estampas de las gentes sencillas a las que fue conociendo y supo ganarse con su generosidad y simpatía.

Ya tenía cierta edad cuando sintió la llamada al sacerdocio y enseguida dio un sí a Cristo. Cursó estudios eclesiásticos en el seminario de Sevilla y fue ordenado sacerdote en 1864. Su primera misa la celebró en la iglesia de San Felipe Neri. Después, le encomendaron la capellanía de la iglesia de la Merced, de Sanlúcar. Vinculado a las cofradías, se integró en la Hermandad de San Pedro y Pan de los Pobres, hasta que en 1871 el cardenal de la Lastra y Cuesta le confió la parroquia de San Lorenzo de Sevilla. En esta ciudad se incorporó a la Hermandad del Gran Poder, de la que fue mayordomo y director espiritual, así como a la Hermandad de la Soledad. Fue en esta parroquia cuando en 1874 conoció en el confesionario a la recién enviudada Celia Méndez, con la que tiempo después habría de poner en marcha la fundación de las Esclavas.

En 1879 fue nombrado canónigo de la catedral de Sevilla por el arzobispo Lluch, y en 1881 designado obispo auxiliar de la diócesis hispalense. En 1884 su fecunda labor pastoral ya había traspasado las fronteras, y León XIII lo nombró obispo de Coria, Cáceres. Dos años escasos fueron suficientes para dejar impreso su sello apostólico. Allí fundó en 1885 la congregación de las Esclavas del Divino Corazón junto a la sierva de Dios, Celia Méndez. En 1886 fue trasladado a Málaga impulsando en la diócesis una acción inolvidable con los desfavorecidos, a la par que encabezaba una sólida defensa de los derechos de los trabajadores a través de los medios pastorales que tenía a su alcance.

Juzgó que la Iglesia no había acogido a los pobres, y quiso paliar la situación. En 1896 regresó a Sevilla, diócesis de la que fue nombrado arzobispo. Fundó «El Correo de Andalucía», que nació con el objetivo de «defender la verdad y la justicia». Y cuando la peste asoló la ciudad en 1905, recorrió las calles sevillanas desafiando el sol de justicia del mes de agosto, pidiendo limosna para los damnificados. Entonces las gentes acuñaron para él nuevo título: el «arzobispo mendigo». Poco después, ese mismo año de 1905, san Pío X lo elevó al cardenalato.

Era un hombre piadoso, de intensa oración y mortificación, extremadamente sensible a las necesidades y al sufrimiento de sus fieles, y un infatigable apóstol. Hogares, círculos obreros, centros en los que se daba de comer a quienes lo precisaban, orfanatos, escuelas nocturnas, creación de la facultad de teología de Sevilla, etc., rubrican su impronta. Recorrió todas las diócesis en las que ejerció su ministerio viajando en un mulo, luchó contra el intento de desplazar la enseñanza de la religión de los centros públicos siendo senador de Granada, consoló a los afligidos, y llevó el evangelio por todos los rincones, predicando y confesando.

Alguna vez se sintió tentado a renunciar al episcopado considerándose indigno de asumirlo, y fue disuadido de ello. En el centro de su corazón: la Eucaristía: «La obra maestra del amor de Jesucristo a la humanidad es la Eucaristía; maravilla que sería increíble si Jesucristo no amara como Dios». «La Eucaristía se halla a nuestro alcance. Todos podemos acercarnos a Cristo huésped y conversar con él, y percibir el calor de su palabra. ¡La palabra! ¡Cómo enardece los ánimos! ¡Cómo los enardecerá la palabra de Cristo! Todos podemos llegarnos al altar cuando se inmola y nos grita: Mirad cuánto os he amado y amo. Y todos podemos sentarnos a su mesa y comer el pan y beber el vino embriagador de la caridad».

Con clarividencia y profundidad, como santo que era, en una de sus cartas, escribió: «El sacerdote puede con su palabra imitar, aunque sea de lejos, a Cristo, y ejecutar las maravillas que hacía con la suya el celestial Maestro; para que la palabra sacerdotal posea tamaña eficacia es menester que sea total y verdaderamente divina, lo cual no se verificará cumplidamente, sino sometiéndose el ministro del Evangelio a un doble procedimiento: vaciarse de sí y llenarse de Dios». Murió en Sevilla el 19 de enero de 1906 cuando regresaba de asistir a los esponsales del rey Alfonso XIII. Juan Pablo II lo beatificó el 29 de marzo de 1987.

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