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quarta-feira, 25 de novembro de 2015

¿Qué hacen los hermanos de Taizé en un país musulmán al 90%? «La respuesta africana es estar», dicen

El Hermano Cristí, de Cambrils, cuenta su experiencia

El Hermano Cristí de Taizé -con gafas- en una de las casas con voluntarios de esta comunidad


La presentación de la labor solidaria que la Comunidad de Taizé (www.taize.fr) está llevando a cabo en Dakar, Senegal, es el objetivo de la exposición que, a partir del próximo día 24, podrá visitarse en las dependencias del Centre Tarraconense El Seminari y se podrá ver hasta el día 18 de diciembre. La exposición Ak Benn 2015 coincide con la celebración del 75 aniversario de la fundación de la Comunidad de Taizé, a la cual pertenece el misionero Cristí Savall Berenguer, natural de Cambrils (Tarragona).

La delegación diocesana de Misiones ha organizado esta exposición para dar cuenta de la importante labor que, desde 1992, está realizando la Comunidad de Taizé en los barrios periféricos de Dakar.

Esta labor solidaria se sintetiza con la expresión ak benn, es decir, ir más lejos, dar un paso adelante hacia un nuevo compromiso para atender a los jóvenes paralizados por la inactividad y cuyo sueño es convertirse en un gran futbolista o en rehacer su vida en otro lugar, jugándose la vida en una aventura.

Desde el barrio Grand Yoff de Dakar, la Comunidad de Taizé realiza su labor a través de los centros de Kër Taizé y de Kër Ganesi en donde los jóvenes y las mujeres reciben formación y, en los talleres, elaboran diversos productos que, después, comercializan en las ferias de Dakar. Con el producto de las ventas aprenden a gestionar sus propios recursos económicos.

Es el misionero cambrilense Cristí Savall Berenguer quien nos explica que, desde hace trece años, la Comunidad reside en Dakar, con una población con escasos recursos para hacer frente a las enfermedades, la insalubridad o la inseguridad.

«¿Qué hacemos ahí? Es una pregunta occidental pero la respuesta es africana, es decir, aquí estamos, eso es todo. Y no es poco compartir la vida con el vecindario, es decir, rezando, trabajando para ganarnos la vida, acogiendo y compartiendo».

La educación, una prioridad
El hermano Cristí Savall destaca que una de las prioridades es la atención a los niños cuya educación primaria es muy deficiente razón por la cual la Comunidad, a través de sus centros, imparte una serie de actividades para despertar la creatividad de la población infantil.

En este aspecto, la Comunidad de Taizé está involucrada en la creación de escuelas populares en las zonas periféricas a la vez que se implica en proyectos de atención a refugiados o mendigos procedentes de otros territorios.

Por otra parte, Cristí Savall añade que no es facil vivir con una población el 90 por ciento de la cual es musulmana.

«Al comienzo, nos observaban y nos llevó un buen tiempo ganarnos la confianza de los ancianos de las mezquitas que controlaban el vecindario. En esta situación, las palabras no tienen sentido, sólo las acciones desinteresadas y la perseverancia en el respeto nos han permitido ganarnos la confianza de la población.»

Vídeo en YouTube de la Casa Taizé en Dakar, llena de niños (en francés)


Vivir con una población musulmana «implica mirar a estos creyentes de tal manera que podamos reconocer la obra de Dios en ellos y mostrarles el rostro de la Iglesia que no es arrogante. Juntos aprendemos a tener una confianza mutua, destruyendo prejuicios de ambos lados. Senegal es casi el único estado en donde las relaciones son pacíficas entre las dos religiones

(La diócesis de Dakar cuenta con 3,7 millones de habitantes, de los que unos 450.000 -es decir, el 12%-son católicos, organizados en 46 parroquias. En otras zonas de Senegal el porcentaje de católicos no pasa del 6%. Nota de ReL)


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