sábado, 30 de setembro de 2017

Justiça e Perdão


Na Colômbia, o acordo de paz entre o governo e uma parte da guerrilha, que motivou a atribuição do prémio Nobel da Paz ao presidente Juan Manuel dos Santos, foi inicialmente rejeitado quando submetido a referendo. Foi depois remodelado e aprovado no Parlamento, já não sem sujeição a voto popular. Recordo bem a profunda divergência entre duas pessoas colombianas que conheci, ambas de fortes convicções cristãs, a respeito desse acordo. A que a ele se opunha não o fazia por rejeição da causa da paz, mas por não aceitar que desse acordo pudesse resultar a impunidade de crimes graves, como homicídios ou o tráfico de droga. Questões semelhantes já se têm colocado noutros contextos de transição política em que se busca a reconciliação nacional depois da queda de regimes violadores dos direitos humanos (na Argentina, ou na África do Sul, por exemplo).

A propósito desta e de outras questões mais gerais relativas às finalidades do sistema penal, não me canso de citar as luminosas palavras de São João Paulo II na sua mensagem para o Dia Mundial da Paz de 2002 Não há paz sem justiça, não há justiça sem perdão:

«Muitas vezes me detive a refletir nesta questão: qual é o caminho que leva ao pleno restabelecimento da ordem moral e social tão barbaramente violada? A convicção a que cheguei, raciocinando e confrontando com a Revelação bíblica, é que não se restabelece cabalmente a ordem violada, senão conjugando mutuamente justiça e perdão. (...)

«o perdão opõe-se ao rancor e à vingança, não à justiça. Na realidade, a verdadeira paz é “obra da justiça” (...)

«Mas, como a justiça humana é sempre frágil e imperfeita, porque exposta como tal às limitações e aos egoísmos pessoais e de grupo, ela deve ser exercida e de certa maneira completada com o perdão que cura as feridas e restabelece em profundidade as relações humanas transtornadas. Isto vale tanto para as tensões entre os indivíduos, como para as que se verificam em âmbito mais alargado e mesmo as internacionais. O perdão não se opõe de modo algum à justiça, porque não consiste em diferir as legítimas exigências de reparação da ordem violada; mas visa sobretudo aquela plenitude de justiça que gera a tranquilidade da ordem, a qual é bem mais do que uma frágil e provisória cessação das hostilidades, porque consiste na cura em profundidade das feridas que sangram nos corações. Para tal cura, ambas, justiça e perdão, são essenciais.»

Nem sempre é fácil articular, concretamente, a justiça e o perdão. Por isso, divergiam os meus amigos colombianos a respeito dos termos do acordo alcançado pelo presidente Juan Manuel dos Santos.

A recente visita do Papa Francisco à Colômbia não se destinava a aprovar alguma opção concreta quanto aos termos desse acordo de paz. A intenção do Papa era a de preparar as mentes e os corações de todos para uma autêntica reconciliação, baseada no perdão, a única que permite sarar «em profundidade as feridas que sangram nos corações». Tal não se obtém ignorando ou desvalorizando os sofrimentos das vítimas, correndo o risco de que os crimes se venham a repetir no futuro. A popularidade e a autenticidade do testemunho do Papa Francisco contribuíram fortemente para preparar essa reconciliação. O chefe do principal grupo de guerrilha (as FARC) pediu perdão pelos crimes cometidos por essa organização, aludindo, precisamente, a esse testemunho.

Mas a acompanhar a mensagem do Papa foram de grande eloquência os testemunhos de pessoas capazes de perdoar nas situações mais dramáticas. Impressionante foi o testemunho de Pastora Mira, uma mulher a quem mataram o marido, um filho e uma filha e veio a acolher um jovem que mais tarde soube ter colaborado num desses crimes. Simbolicamente, depôs uma camisa oferecida por essa filha a esse filho aos pés de uma imagem de Jesus Crucificado, para unir o seu sofrimento ao d`Ele e assim o transformar em bênção e capacidade de perdão que rompa o ciclo de violência e ódio.

A partir deste e de outros testemunhos, Francisco lançou este vibrante apelo:

«Colômbia, abre o teu coração de povo de Deus e deixa-te reconciliar. Não tenhas medo da verdade nem da justiça. Queridos colombianos, não tenhais medo de pedir e oferecer o perdão. Não oponhais resistência à reconciliação que vos faz aproximar uns dos outros, reencontrar-vos como irmãos e superar as inimizades. É hora de sanar feridas, lançar pontes, limar diferenças. É hora de apagar os ódios, renunciar às vinganças e abrir-se à convivência baseada na justiça, na verdade e na criação duma autêntica cultura do encontro fraterno».

Pedro Vaz Patto



Jornal PBX VII






Beata Juana Soderini de Florencia, 1º de septiembre

«Terciaria Servita. Discípula de santa Juliana Falconieri, a quien sucedió en el gobierno de la Orden y de la que fue su principal apoyo. Desde su infancia fue agraciada con diversos dones singulares» 

Juana Soderini. Wikimedia Commons
Juana Soderini. Wikimedia Commons
(ZENIT – Madrid).- Pertenecía a una de las familias de la alta nobleza florentina: los Soderini, que influyeron notablemente en la sociedad entre los siglos XIV y XVI. Culminaron su hegemonía al ser expulsados por haber mostrado su oposición a otra poderosa estirpe, la de los Medici, en un conflicto de bandos que enrarecieron la paz ciudadana. Pero los Soderini se hallaban en pleno apogeo cuando nació Juana en Florencia en 1301. Y también coincidió que en ese momento se iniciaba una época caracterizada por disensiones políticas con el enfrentamiento de grupos rivales encabezados por los Bianchi(Blancos) y los Neri (Negros). Hasta el pontífice Bonifacio VIII tuvo que mediar en 1300 a través del cardenal Matteo d’Acquasparta, a quien envió con la misión de apaciguar los ánimos. No prosperaron sus intentos; los conflictos se dilataron en el tiempo, y encima lo que se juzgó inadmisible injerencia del papa tuvo una repercusión negativa para él.

En mayo de 1300 Bonifacio VIII remitió una carta al prelado de Florencia recordando que tenía facultades para actuar a través de un vicariato al que quedaría sometido la Toscana. Ni ésta misiva ni otros escritos dirigidos a gobernantes europeos tuvieron efecto alguno. Por otro lado, los enfrentamientos ya habían calado en el ambiente con las consiguientes repercusiones económicas, agravadas por la epidemia de «peste negra» extendida por gran parte de Europa, y de la que no se libraron los florentinos.
Este era el ambiente que acogió a Juana, única hija que colmó de gozo el hogar. Creció, como era usual para los de su alcurnia, bajo el amparo de una niñera, Felicia Tonia, que debió llenarla de mimos y atenciones. La pequeña, que fue agraciada con dones diversos, muy tempranamente supo por revelación de la pronta muerte de su aya, y así se lo dio a conocer, con la inocencia y claridad propias de la infancia, y más en ella que mostraba su amor a Dios y recitaba fervorosamente las oraciones que le habían enseñado. Esta advertencia de la niña acerca del fin de sus días ayudó a Felicia a prepararse para ese momento. Llegada a la adolescencia, lo que menos pensaron sus padres es que Juana elegiría la vida religiosa. En sus planes entraba desposarla con un caballero de ilustre abolengo y buena posición, como correspondía a una aristócrata, pero se encontraron con la negativa radical de la joven. Les costó lo suyo, pero no les quedó más remedio que dar su beneplácito para que Juana ingresase en una comunidad, como era su deseo.
Contemporánea de santa Juliana Falconieri, que en esa época impulsaba la «Orden de las Siervas de María», aglutinando en torno a sí jóvenes deseosas de seguir a Cristo según el carisma de los servitas, la beata se unió a ellas. Al igual que Juliana, también la primogénita de los Soderini se entregó a mortificaciones y severas penitencias. Deliberadamente elegía las tareas domésticas más humildes y pesadas, y se ocupaba de los enfermos que solicitaban la ayuda de la comunidad. En su itinerario espiritual no faltaron las pruebas y tentaciones que afrontó con su oración. Era obediente y dócil; una persona digna de confianza porque testificaba con su virtud la autenticidad de su vocación. Juliana se fijó especialmente en ella; mostraba los rasgos que convenían a una persona de gobierno: era abnegada, vivía desasida de sí misma, atenta a las necesidades de los demás, y se convirtió en el brazo derecho de la santa. Junto a ella permaneció fielmente, auxiliándola y proporcionándole consuelo en la enfermedad.
Juana fue testigo directo de las lesiones que las extremas mortificaciones de la fundadora causaron en su organismo. Veló para que sufriera lo mínimo, de forma respetuosa, tratando de paliar su dolor, edificada por el testimonio que cercanamente constataba día tras día. El aparato digestivo de Juliana estaba gravemente afectado; hubo un momento en el que no pudiendo deglutir los alimentos cayó sumida en gran debilidad y precisaba continua asistencia. Ni siquiera podía trasladarse de un lado a otro por sí misma. Entonces Juana se convertía en su «bastón». Por eso es creíble, tal como suele afirmarse, que fuese ella la que descubrió el prodigio obrado en el pecho de la santa antes de morir al apreciar en él la huella de la hendidura por la que debió penetrar la Sagrada Forma. Y es que, antes de exhalar el postrer aliento, Juliana deseó ardientemente recibir la Eucaristía. Como era previsible que en sus condiciones no pudiera contener el Cuerpo de Cristo, su anhelo se cumplió milagrosamente. Y Juana, que la amortajaría, debió ver el hecho sobrenatural en la visible cicatriz que éste dejó en la santa.
Después de la muerte de la fundadora, ella le sucedió en el gobierno de la comunidad. Permaneció al frente de la misma más de veinte años, hasta el fin de sus días. Juana fue bendecida con dones singulares, entre otros el de profecía. Murió el 1 de septiembre de 1367. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia de la Annunziata de Florencia, y numerosos peregrinos lo veneraron durante largo tiempo. Pasados varios siglos, la sombra de los Soderini seguía siendo alargada. Y en 1828 uno de los descendientes, el conde Soderini, influyente y poderoso como sus antepasados, obtuvo del papa León XII la confirmación del culto. En la iconografía la beata suele aparecer al lado de san Felipe Benizi o bien en solitario portando a veces en sus manos un lirio y otras un libro.
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El Papa a los alcaldes italianos: ‘No elevar más las torres sino ampliar las plazas’

En audiencia les invita a promover la cultura del encuentro hacia los inmigrantes

30 SEPTIEMBRE 2017 EL PAPA FRANCISCO
El Papa Recibe A Los Alcaldes De Diversas Ciudades Italianas (Osservatore @ Romano)
(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 30 Sept. 2017).- Tras recordar las ciudades de Babel y Jerusalén, el papa Francisco le señaló a los miembros de la Asociación de los Municipios Italianos (Anci, por sus siglas en italiano) que quiere hablarles de una ciudad “que no admite dirección obligatoria de un individualismo exasperado y que disocia el interés privado del público”.
Fue en la audiencia que concedió este sábado en el Vaticano al Anci, en la que precisó que esa ciudad ideal “no soporta los callejones sin salida de la corrupción, o donde se anidan las llagas de la disgregación”. Y que no conoce las máscaras de intereses de esos pocos que quieren privatizar espacios públicos.
“No se trata de elevar aún más la torre -dijo el pontífice- sino de ampliar la plaza” para “dar espacio a cada uno para realizarse junto a su familia y abrirse a la comunión con los demás”.
O sea, además de un corazón “bueno y grande que custodie la pasión del bien común”, esta ciudad necesita promover la justicia social, crear servicios y oportunidades, educando a la corresponsabilidad responsabilità compartida.
Señaló también el peligro de las dobles caminos, “una pista para los corruptos” y en la otra, “los callejones para los pobres, desempleados, familias numerosas, inmigrantes y quien no tiene a nadie para apoyarse”.
Invitó a no aceptar estos esquemas y para ello de una “política y una economía basada nuevamente en la ética” en relación “de la comunidad y del ambiente”.
El Santo Padre reconoció que existe malestar “ante la llegada maciza de migrantes y refugiados”, debido al temor del extranjeros, agravado por las dificultades económicas.
Entretanto ese malestar tiene que ser superado “con la oferta de espacios de encuentro personal y de conocimiento mutuo”. Dio así el “bienvenido a todas las iniciativas que promueven la cultura del encuentro”.
Elogió que muchas administraciones locales realicen “buenas prácticas de acogida y de integración” y deseó que las otras sigan este ejemplo. De tal manera que “la política pueda realizar su tarea fundamental que ayude a mirar con esperanza el futuro”.
Entonces, concluyó el Santo Padre “la ciudad se volverá un preludio y reflejo de la Jerusalén celeste”.
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Francisco con los pobres almorzará lasaña a la Boloñesa

En el viaje de este domingo a Bolonia, capital de Emilia-Romagna

30 SEPTIEMBRE 2017 EL PAPA FRANCISCO
Lasaña A La Boloñesa (Foto Jon Sullivan - Wikicommons)
(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 30 Sept. 2017).- Durante el viaje apostólico del papa Francisco en la ciudad de Bologna de este primero de octubre, figura un almuerzo con los necesitados que será en la basílica de San Petronio. Miles son los participantes seleccionados por la Curia.
El menú, ofrecido por Camst y Felsinea Ristorazione, fue preparado respetando las varias tradiciones religiosas, o sea que entre las materias primas está excluido el jamón y otros productos porcinos.
Como primer plato se sirve una lasaña con salsa de carne de ternera, a continuación llegará una la chuleta de pavo con crema de parmesano acompañado de papas a la provenzal. El postre contempla uvas y ciruelas, pasas y pastel de arroz.
Doce cocineros prepararán comidas que serán puestas en platos de plástico totalmente biodegradable. Las sobras se entregarán al Banco de Alimentos para evitar desperdicios. Por la tarde, unas 2 mil canastas con bocadillos y bebidas serán donados a los voluntarios de las parroquias empeñados en la misa en el estadio Dall’Ara.
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Contestación a la Amoris Laetitia: una ‘correctio’ poco ‘filialis’

Ocasión para unirse en oración con el Papa – Entrevista a Davide Cito de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz

Director Del Instituto Superior De Ciencias Religiosas, De La Universidad Pontificia De La Santa Cruz Y Sacerdote Del Opus Dei
(ZENIT – Roma 2017).- Una carta escrita al Papa Francisco por un grupo inicial de 62 intelectuales, entre los cuales algunos sacerdotes y religiosos, fue hecha pública el domingo pasado por los autores. En la misma acusan al Santo Padre de herejía por la exhortación post-sinodal Amoris Laetitia y otros pronunciamientos.
Ellos escriben:Los firmantes no osan juzgar el grado de conciencia con la cual el Papa Francisco ha propagado las 7 herejías señaladas. Pero insisten respetuosamente que condene estas herejías apoyadas por él, directamente o indirectamente”.
ZENIT conversó con el director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas, de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, Davide Cito, y sacerdote del Opus Dei, quien dio algunas pautas sobre la carta.
¿Una carta de este tipo es una novedad en la historia de la Iglesia?
Padre Davide Cito: Como ha sido ampliamente escrito en diversas intervenciones que aparecieron durante estos días en varios medios de comunicación, esta carta no es seguramente una novedad, porque la Iglesia a lo largo de su historia milenaria hasta nuestros días, ha sentido críticas ásperas al magisterio del Papa.
Al mismo tiempo no hay que olvidares que no se puede actuar en la Iglesia sin el Papa o en contra de él, sino solamente en comunión con él.
Quizás la novedad sea el instrumento adoptado, o sea la difusión en internet con un sido dedicado, utilizando un instrumento de comunicación hoy muy utilizado y que tiende a dar visibilidad a los autores de esta iniciativa.
Lo que se ha escrito indica una actitud justa y adecuada hacia el Papa?
Padre Davide Cito: No me parece una actitud ni justa, ni adecuada, hacia el Papa, sea quien sea. Y no lo es hoy como no lo era ayer ni lo será mañana. Y esto no solamente en línea teórica, pero específicamente con esta carta.
Si bien es verdad que los fieles, laicos o clérigos, tienen el derecho y a veces hasta el deber de manifestar a los Pastores y por lo tanto al Papa, su pensamiento, al mismo tiempo deben conservar siempre, y también en su modo de actuar, la comunión con la Iglesia y claramente con el Papa.
Pero en este caso no parece existir una actitud de este tipo: desde el momento que la con la divulgación masiva de la carta, inevitablemente no se hace que desacreditar al Papa. Tal situación es ulteriormente agravada del hecho que han tratado de promover a un número el más numeroso posible, mediante una suscripción on-line.
Tampoco la forma me parece respetuosa, a pesar del propósito manifestado. Me permito decir que esta “correctio” tiene poco de “filialis”.
¿Cuáles son las causas o el origen de la carta?
No me corresponde a mi evaluar más allá que el documento publicado. Seguramente en la dinámica de la fe pueden existir tensiones o incomprensiones, pero siempre en un marco respetuosa de los roles eclesiásticos.
Como enseña el Catequismo de la Iglesia Católica «mediante el sentido sobrenatural de la fe, el pueblo de Dios adhiere indefectiblemente a la fe, bajo la guía del Magisterio viviente de la Iglesia”.
¿Qué repercusiones podría tener la carta en el mundo católico?
Padre Davide Cito: Pienso que la incidencia de la carta pueda ser más mediática que real, si bien constituye un hecho que causa profundo dolor. Al mismo tiempo creo sea una ocasión para estar unidos en oración con el Papa, que no quiere otra cosa sino animarnos a vivir el Evangelio en la realidad de hoy, con sus desafíos, sus heridas y sus esperanzas.
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Igreja/Internet: Sucesso nas redes sociais é «questão de estratégia» - Eduardo André


Agência Ecclesia
 


Foto Arlindo Homem/AE, Jornadas Nacionais de Comunicação Social: Eduardo André e Imelda Monteiro
Foto Arlindo Homem/AE, Jornadas Nacionais de Comunicação
Social: Eduardo André e Imelda Monteiro


Facebook é «uma plataforma indispensável e imprescindível», diz coordenador do Observador

Lisboa, 29 set 2017 (Ecclesia) – O coordenador de Redes Sociais e Comunidades do ‘Observador’, Eduardo André, apresentou hoje em Lisboa a realidade, vantagens e funcionalidades das redes sociais, onde a comunicação é indispensável.

“Tudo é uma questão de estratégia. Uma diocese pode mostrar imagens da paróquia, de quem gere, dos paroquianos e encontrar conteúdos interessantes para plataformas de imagem, fotografia da Igreja, os bastidores da uma diocese”, explicou à Agência ECCLESIA, durante as Jornadas Nacionais de Comunicações Sociais.
Eduardo André, que apresentou o workshop ‘partilha nas redes sociais - Facebook, Instagram, Twitter e YouTube’, deu ainda como exemplo o enviar uma mensagem de “bom dia para os seguidores”, como os posts de correntes “de felicidade e amor” que, provavelmente, “são dos mais virais que existem e não é preciso ter grandes investimentos”.
Para o especialista, as redes sociais hoje “são praticamente a internet”, afinal, as capacidades que o Facebook disponibiliza são “quase um portal semelhante ao Google”.
Atualmente, partilham-se muitos conteúdos e, nesse âmbito, “as noticiais com maior relevância” tornam-se virais de “forma mais natural do que há dois ou três anos”.
“Hoje partilhamos conteúdos sem pensar duas vezes em colocar dedo na ferida, ou elogiar se for esse o objetivo”, afirmou o conferencista que participou nas Jornadas Nacionais da Comunicação Social intituladas ‘Comunicação: criatividade e partilha’.
O evento realizou-se esta quinta e sexta-feira no auditório da Renascença Multimédia, junto à nova sede da Conferência Episcopal Portuguesa, na Quinta do Bom Pastor, Benfica.
O coordenador de Redes Sociais e Comunidades do ‘Observador’ realçou que em Portugal existem “mais de seis milhões de contas no Facebook”, “sem dúvida mais de metade do país”, por isso, é “uma plataforma indispensável e imprescindível”.
Neste contexto, destacou, “logo a seguir”, a importância da rede social de fotografias/vídeos Instagram que “é a que mais cresce no mundo, como em Portugal”, com um target “muito mais jovem que interessa a todos, desde a Igreja a todas as marcas em geral”.
O programa incluiu ainda a participação de oradores como José Manuel Fernandes, também do jornal online ‘Observador’, de Maria João Cunha, da Renascença Multimédia, e a escritora Margarida Fonseca Santos, que falou de escrita criativa.
Os dois dias de trabalho foram transmitidos em direto na página da Agência ECCLESIA na rede social Facebook e, agora, estão disponíveis em: www.ecclesia.pt/jornadas2017/
No encerramento do encontro foi divulgado o tema «A verdade vos tornará livres » (Jo 8, 32). Notícias falsas e jornalismo de paz», que o Papa Francisco escolheu para o Dia Mundial das Comunicações Sociais 2018, a 52.ª edição que a Santa Sé divulgou hoje.
CB
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«Notícias falsas e jornalismo de paz»

Bom dia e paz e bem!!
O título completo é «A verdade vos tornará livres (Jo 8, 32). Notícias falsas e jornalismo de paz» e é o tema do Dia Mundial das Comunicações Sociais de 2018.
Os bispos D. João Lavrador e D. Nuno Brás, da Comissão Episcopal da Cultura, Bens Culturais e Comunicações Sociais da Igreja Católica em Portugal, realçaram a atualidade da questão.
O tema foi divulgado esta sexta-feira quase no final das Jornadas Nacionais de Comunicação Social que se realizaram em Lisboa. «Comunicação: criatividade e partilha» foi o tema deste ano e pode aproveitar o fim-de-semana para ver ou rever as intervenções em www.ecclesia.pt/jornadas2017/.
“Temos de converter as redes sociais em veículo de encontro e comunhão”, afirmou D. João Lavrador nas conclusões.

Entre 6 e 9 de novembro a ‘Web Summit’ regressa a Lisboa. Sabia que o projeto católico português «Click to pray» vai estar presente?

O Papa Francisco reafirmou a validade do ensinamento da exortação ‘Amoris Laetitia’, em resposta às várias críticas recebidas pelo documento que resultou das duas assembleias do Sínodo dos Bispos sobre a família, em 2014 e 2015. A informação está na mais recente edição da revista dos Jesuítas ‘La Civiltà Cattolica’.
Com votos de um excelente fim-de-semana não se esqueça de acompanhar as notícias no portal Agência ECCLESIA,
Cumprimentos
Carlos Borges

Los niños más dañados de Manila viven una alegría misteriosa: el padre Dauchez se contagia de ella

29 septiembre 2017


El misionero Matthieu Dauchez con niñas basureras
de Manila - allí hay dolor, y también alegría
En los niños más pobres y dañados de Manila se da un misterio humano y sobrenatural: han vivido los peores horrores, experiencias que les duelen y dejan secuelas, pero aún así saben vivir la alegría, disfrutarla y contagiarla. 

Algunos observadores de países ricos dicen: "no será verdadera alegría, será un autoengaño". 

Otros observadores dicen: "no sería tanto sufrimiento, quizá no les duele tanto, quizá por ser pobres, o niños..."


Pero el sacerdote misionero Matthieu Dauchez, que trabaja con estos niños en la fundación Tulay ng Kabataan (www.anak-tnk.org, "Puente para los Niños") responde que es verdadero sufrimiento, atroz, profundo, duradero, inhumano. Y que a la vez -eso es lo asombroso- hay verdadera alegría, luminosa, sanadora. Es un misterio que hace grande al hombre. 

Lo cuenta con detalle en su emocionante libro "El prodigioso misterio de la alegría". Y lo explica en persona hoy viernes 29 de septiembre en Madrid, a las 19.30 en la Parroquia de San Jorge (www.parroquiasanjorge.es, C/Padre Damián, 22, no lejos del estadio Santiago Bernabéu). 

El poder de Dios y la alegría
El padre Dauchez ha podido explorar el poder de Dios y de la alegría del alma humana, más fuerte que cualquier dolor y humillación, en estos niños, y cuenta sus historias en el libro. 


Cuenta, por ejemplo, el caso de Thalia. "Me dijo que quería volver a uno de nuestros hogares, dejar la calle y retomar sus estudios, después de haber sobrevivido durante varios meses fuera. Mientras caminábamos, me explicó que estaba físicamente al límite y que tenía mucha hambre. Busqué en uno de mis bolsillos y saqué un pequeño paquete de galletas que no había terminado aún. Unos metros más adelante, descubrí que ya no tenía las valiosas galletas que le había dado. —Thalia, ¿te las has comido ya? —No, se las he dado a la vieja mendiga de aquella esquina. Ella también tiene
hambre».

Del pueblo de Ars a los niños de los basureros
Dauchez, formado como seminarista en Ars, el pueblo de San Juan Maria Vianney, llegó a Filipinas en 1998 y desde 2011 es el Director Ejecutivo de Tulay Ng Kabataan, que atiende unos 1.300 niños en 24 centros. Trabaja con niños de la calle, niños con discapacidad mental, niños de los suburbios y niños de los basureros. 

En 2015, Ediciones Encuentro publicó Mendigos de amor, el primero de sus libros acercándonos a estos niños. Ahora, con El Prodigioso Misterio de la Alegríael lector se convierte en discípulo de esos niños que son maestros de humanidad y fortaleza.

Es un camino eficaz que ya señaló Jesucristo: "Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos". Y también dijo: "Os lo repito, estad alegres". El padre Dauchez explica como esto es posible en esta presentación en Madrid. 

El prodigioso misterio de la alegría. En la escuela de los niños de Manila.

Autor: Matthieu Dauchez

13,00 euros. 132 páginas.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO EN MADRID

Viernes 29 de septiembre. 19:30h

Parroquia de San Jorge - C/Padre Damián, 22. Madrid



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sexta-feira, 29 de setembro de 2017

Era diputado y gobernador pero dejó todo por Lourdes y ahora se encarga de investigar las curaciones

Alessandro de Franciscis es el médico oficial del santuario mariano francés

Alessandro es desde 2009 presidente de la Oficina de Constataciones Médicas de Lourdes
29 septiembre 2017


Desde adolescente estaba muy unido a Lourdes pero los avatares de la vida le acabaron llevando a la política. Muy marcado por María, pues estudió Medicina tras peregrinar allí, acabó pidiendo a Dios que le marcara el camino. Y de nuevo la senda le indicaba a la gruta a la que acudía cada año. En un reportaje en Cari Filii News, Alessandro de Franciscis cuenta cómo pasó de ser diputado a médico oficial de Lourdes por mera providencia:


Alessandro se define a sí mismo como un médico “inútil” pues asegura que en estos momentos su “deber es evaluar a los pacientes que ya están curados”. Este doctor italiano es desde 2009 el director de la Oficina de Constataciones Médicas del santuario mariano de Lourdes, que tiene como cometido comprobar las supuestas curaciones inexplicables que se dan por intercesión de María.


Médico oficial de Lourdes

Esta oficina se creó en 1883 para registrar, estudiar y juzgar las cientos de curaciones que eran registradas por los peregrinos que acudían a Lourdes. Desde entonces se han registrado más de 7.000 de las cuales 69 han sido declaradas milagros por la Iglesia. Es el primer no francés en ocupar el puesto, y nunca había pensado que acabaría siendo el médico oficial de Lourdes.


En una entrevista en Catholic World ReportAlessandro de Franciscis recuerda que para ocupar el cargo que tiene ahora renunció a su puesto de diputado en el Parlamento italiano y de gobernador de la provincia de Caserta. Desde joven estaba unido espiritualmente a Lourdes, y dejó su carrera para servir a María.

“Me enamoré de Lourdes”

“En 1973 vine a Lourdes por primera vez como voluntario cuando todavía estaba en la escuela secundaria. Me enamoré de Lourdes, como millones de personas lo han hecho. En ese momento decidí que quería volver y ser médico para ayudar a los enfermos”, cuenta Alessandro.


Tras acabar secundaria empezó sus estudios de Medicina y “regresé –añade- año tras año a Lourdes. Recuerdo vivamente cuando todavía estaba en la escuela de Medicina una experiencia muy dolorosa y dramática en los baños donde los peregrinos, especialmente los que están enfermos, van a lavarse. Yo estaba trabajando en los baños con niños enfermos y tuve una crisis interior, luchando con la pregunta: ‘Si Dios existe, ¿cómo puede permitirse ese sufrimiento? Vi a un gran número de niños discapacitados, deformados y terriblemente enfermos, lo que me perturbó mucho”.




La pregunta que hizo a Dios

Sin embargo, siguió yendo año tras año, sin faltar ni uno, al santuario mariano. Y fue en 2008 cuando de repente ocurrió un hecho que cambió su vida. “Mientras estaba aquí de peregrinación ocupaba un escaño en el Parlamento italiano y era gobernador de una provincia en Italia. Estando en Lourdes ese año le pedí a la Santísima Madre que me indicara el camino que debía seguir en mi vida, ya que estaba cansado de la vida política”, cuenta.


Tan sólo un mes después de regresar a su casa de aquella peregrinación recibió una carta del obispo de Lourdes-Tarbes, al que no conocía, informándole de la jubilación del presidente de la oficina y que quería que él fuera su sustituto.

Pero De Franciscis declinó el puesto pese a haber visto la intervención de la Virgen. Pero en 2008 tras la peregrinación de Benedicto XVI a Lourdes, este médico llamó al obispo para felicitarle y éste le volvió a ofrecer el cargo. Esta vez lo aceptó sin dudarlo.

“Hay una gran alegría en Lourdes”

Para él lo más significativo de Lourdes es que es “una madre sonriente”. Según explica, “hay una gran alegría en Lourdes. No hay otro lugar de peregrinación en el mundo católico con tanto sufrimiento en términos de enfermedad ni con tanta sonrisa, cantos y gozo como en Lourdes”.


“Las grandes liturgias y las procesiones son signos de alegría y comunión como católicos, como discípulos de Jesús e hijos comunes de su Madre. Es verdaderamente un lugar de alegría. Es una alegría que capturó mi corazón todos aquellos años cuando yo era un joven estudiante de Secundaria y ha permanecido conmigo todos estos años hasta el día de hoy”.

En su día a día actúa como el médico residente del santuario por lo que es el presidente de las reuniones que se convocan para discutir sobre una posible curación. “Soy el primero en recibir la declaración de una presunta curación, y soy el encargado de comenzar un examen crítico. Si el caso parecer ser importante, convoco una reunión de médicos para examinar el caso más adelante conmigo”, explica.




Cómo se analizan las supuestas curaciones

Curiosamente, aquellos médicos que son convocados “son los que están presentes en Lourdes en el momento que se produce la supuesta curación. Cualquier médico presente puede participar en los exámenes independientemente de sus creencias religiosas”.


Precisamente, son médicos que visitan Lourdes para ayudar a los enfermos o para investigar las curaciones. Alessandro de Franciscis explica que cuando llegan se dan a conocer en la oficina registrándose. “La de los médicos visitantes que se registran a su llegada a Lourdes es la más antigua e ininterrumpida tradición del santuario. Sólo el año pasado, se registraron 4.500 profesionales médicos”.

Además, es también el presidente de la Asociación Médica Internacional de Lourdes, que data de 1928, y que tiene como fin mantener contactos con los médicos de cualquier parte del mundo que desean tener una relación duradera con Lourdes.

Y además, es el secretario del Comité Médico Internacional de Lourdes, fundado en 1954 por el obispo con el objetivo de que las curaciones declaradas por la oficina no tuvieran explicación científica para lo que el caso se somete a una segunda verificación realizada por un panel internacional de profesores, científicos y académicos en diferentes disciplinas médicas.

Este comité se reúne una vez al año para estudiar los casos de curación inexplicable que surgieron durante el año anterior.

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Já não há tempo…nem para o mais importante!

Ainda não percebi bem o que querem de mim...

Enquanto sou bebé, passo 8 ou 9 horas por dia na creche, até que a minha mãe ou o meu pai, me venham buscar. Chego a casa cansado, como, os meus pais cansados, olham para mim, dizem blá-blá-blá, eu rio-me, eles também e vou para cama.

Ando assim 5 ou 6 anos.

Depois entro na escola.

Entro logo de manhã, às vezes debaixo de chuva, vento e muito frio e estou dentro da escola, 6 ou 7 horas, até que a minha mãe ou pai me venha buscar.
Em casa, faço os TPC's,, com a ajuda possível dos meus pais, que estão cansados, frustrados, revoltados com o trabalho, que mal dá salário para vivermos com dignidade, até que chega a hora do jantar, feito pela minha mãe.

Depois olham para mim, com os olhos cansados, mas ainda com energia para dizerem blá-blá-blá. Eu ainda me rio, eles também, lavo os dentes e vou para a cama.

Ando assim mais 4 anos.

Entro na escola secundária. Tenho muitos professores e muitas disciplinas. Fico lá 6 ou 7 horas, até tocar para a saída. 

Nos primeiros tempos ainda espero pelo meu pai (é ele que tem o carro), e vou para casa. Mas, alguns 3 ou 4 anos depois, já vou sozinho para casa. Apanho os transportes públicos, cheios de adultos que até me pisam para entrarem primeiro que eu, mostro o "passe" e chego a casa. Cansado!

Beijo o meu pai, também cansado, Beijo a minha mãe na cozinha, também cansada, e tento fazer os TPC's. Por vezes adormeço. Muitas vezes não consigo fazê-los. E então já sei que os professores vão escrever um "recado" ao meu pai. E depois vou ser castigado. Mesmo que esteja cansado! 

No dia seguinte, o professor grita comigo e pergunta se os meus pais não têm tempo para me dar educação.

Eu não respondo, mas apetece-me!

Alguns dos meus colegas, respondem! 

E os professores dizem que não são educadores. Que os educadores devem ser os pais. 

Só que os professores estão comigo 7 horas por dia, se não faltarem às aulas. 

Os meus pais, estão comigo, talvez, 2 ou 3 horas por dia, o resto é para comer e dormir.

Fico a pensar, quem é que me pode educar?

Acho que os adultos estão loucos!

Vou começar a fazer birra!

Talvez me olhem de outra maneira...

Acho que vou começar a fumar nas traseiras da escola. Está lá a malta da turma.

Eles até não se importam de "partilhar aqueles cigarros que eles próprios fazem". Eles dizem que aquilo é um paraíso.

Talvez experimente.

Os professores não vão dizer nada porque não são meus educadores.

Os meus pais não vão dizer nada porque na escola ninguém tem obrigação de me vigiar e em casa os meus pais estão cansados e só estão comigo (acordados) 2 ou 3 horas.

Os adultos dizem que eu sou mal-educado mas não é verdade, eu não tenho educação nenhuma mesmo.

Porquê?

Porque os adultos não têm tempo!

NOTA: 
Não tenho nada contra os Pais ou os Professores, mas tenho contra esta Sociedade desequilibrada! 


João Pessoa